count=
vanalytics=
visitas=
clicks=

‘Se han hecho mejoras, aunque no todo es perfecto’: Andrade

Luis Fernando Andrade, presidente de ANI, habla sobre los beneficios que trajo la Ley de Infraestructura y los aspectos que aún se deben revisar...
luis fernando andrade
Luis Fernando Andrade. expresidente de la Agencia Nacional de Infraestructura / Foto Agencia Nacional de Infraestructura.

Infraestructura & Desarrollo habló con Luis Fernando Andrade, presidente de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), sobre las ventajas que trajo la Ley 1682 de 2013, lo que aún falta por mejorar y en lo que están trabajando en el Gobierno Nacional. 

Infraestructura & Desarrollo: Una de las quejas que tiene el sector es la dificultad que persiste en la adquisición de los predios, ¿cuál es su balance al respecto? 

Luis Fernando Andrade: El problema no se ha resuelto del todo, pero creo que la mejora que se hizo fue gigantesca. Todavía seguimos teniendo algunas dificultades para obtener predios y sacar los proyectos adelante, pero en mi opinión ninguna de las vías 4G ha tenido retrasos por disponibilidad predial, y esto es muy interesante, aunque admito que todo no es perfecto y que hay cosas que hay que mejorar. De golpe en algunos no se ha logrado tener el título de propiedad, pero sí se cuenta con la disposición del predio para trabajar.

¿El precio de los precios también ha afectado el valor de los proyectos?

Sí. Me preocupa mucho la especulación porque está pasando algo muy injusto para el Gobierno en el sentido de que estamos haciendo una carretera que está valorizando la zona y nos están vendiendo los predios valorizados, entonces nos están costando más de lo previsto.

¿Cómo han respondido las entidades territoriales con los proyectos que se ejecutan?

No están respetando una ley expedida en el 2008 que establecía que los Planes de Ordenamiento Territorial no podían interferir en la franja de la vía y no se debían dar licencias de construcción para estos espacios. Lo que vemos es que esto se está violando y cuando les dan una cierta categoría a esos terrenos valen más, lo cual ha sido un problema. Creo que, de alguna manera, tenemos que tener una herramienta más potente para que los municipios no puedan reglamentar sobre las zonas de protección de la vía.

¿Qué resultado dejó la introducción del aspecto ambiental en la ley de infraestructura? 

Con la ley se estableció el concepto de mejoramiento. Si un corredor ya está intervenido y se hacen obras marginales sobre el corredor, no se necesita tener licencia ambiental, sino que es suficiente el plan de manejo ambiental.

Por ejemplo, si hay una carretera de cinco metros de ancho que la vamos a ampliar a 10,5 metros, no se requiere de licencia ambiental porque ya había una vía y ya se intervino la naturaleza. Lo que sí hay que hacer es mejorar el manejo ambiental porque es mayor el espacio de la intervención. Esto ha reducido los requerimientos de licencia porque la mayoría de los proyectos entran en esta categoría y se puede arrancar a trabajar ahí, mientras se termina todo el proceso de licenciamiento.

¿Ningún proyecto se ha visto perjudicado por el tema de la licencia ambiental? 

No, no se han retrasado excepto cuando hay temas de consultas previas de por medio porque la licencia ambiental solo se puede emitir si se ha hecho la consulta cuando es pertinente. En lo que tiene que ver con lo predial y lo ambiental, hemos avanzado mucho.

¿Qué cree que se debe mejorar en este aspecto?

El tema ambiental, fuera de la ley de infraestructura, se complementó con una nueva reglamentación de cómo se expiden las licencias que acortó los tiempos y limitó las posibilidades de pedir información adicional, que era la excusa que se usaba en el pasado para demorarlas. Sin embargo, creo que es importante mejorar el cómo funciona el sistema ambiental, la suma de Corporaciones Autónomas más las dependencias del Ministerio, que todas tengan los mismos estándares y que puedan tener claras las competencias de las mismas.

En lo que tiene que ver con la interferencia de redes, persisten las quejas del sector privado. ¿Qué han identificado ustedes?

Aquí hemos encontrado más dificultades y no tanto porque la ley no sea clara. Antes no se sabía cuál era la entidad responsable en algunos casos, hoy eso está claro. El problema es que cuando tiene que actuar una empresa de servicios públicos no lo hace con celeridad, especialmente las más pequeñas. Aún si saben que son ellos los que tienen que mover la red, se están demorando en hacerlo y tienen bajas capacidades para hacerlo.

Aunque es un tema que no fue cubierto directamente por la ley de infraestructura, sí es un aspecto que sigue retrasando los proyectos como son las consultas previas… 

Ahí sí tenemos problemas. La ley de infraestructura estableció que antes de abrirse una licitación debía haberse hecho la consulta previa porque es mejor que sea liderada desde el Estado y no por el sector privado, entonces si el Estado va a sacar los proyectos de infraestructura adelante, tiene sentido que sea el que haga las consultas.

¿Pero las 4G tenían este periodo de gracia?

Sí, las consultas de las 4G todavía eran responsabilidad del que ganaba el proyecto. Aunque hemos tenido sorpresas porque en casos en que nosotros fuimos al Mininterior y preguntamos si había necesidad de consulta y no la había, las comunidades que están cerca van a un juez y consiguen que se hagan. Esto produjo retrasos en cuatro proyectos: Mulaló-Loboguerrero, nos atrasó más de un año; tenemos demoras en Pasto-Rumichaca, Santander de Quilichao-Popayán, Neiva-Mocoa y Cesar-Guajira. Aunque tengo la tranquilidad de que ninguno de ellos pone en riesgo el proyecto hasta la fecha. O sea, genera demoras en preconstrucción, pero no ponen en riesgo el proyecto.

¿Cómo avanza la ley estatutaria de consultas previas?

Es muy importante que se expida esta ley, ya hemos venido hablando con el Mininterior y se construyó un último borrador que incorpora las preocupaciones que han surgido con la puesta en marcha del programa de vías 4G.

¿Por qué se retrasan hoy los proyectos de infraestructura?

Los problemas que vemos ahora son de tipo contractual, es decir, que se generó una controversia entre el contratista y el Estado, por lo que no arrancan los proyectos. Esto es un problema normal del sector de infraestructura, pero no era lo que buscaba acabar la ley de infraestructura. Lo que está frenando algunas iniciativas, hoy en día, son las secuelas de todo lo que está dejando el escándalo de Odebrecht. 

¿Esto quiere decir que ha servido la ley?

En mi opinión sí. Estamos principalmente preocupados con el tema de consultas previas, que es donde estamos sintiendo el mayor dolor y por ello estamos trabajando activamente con el Mininterior, Minminas y con Presidencia de la República. Respecto a redes no estamos trabajando en ninguna iniciativa normativa. En los temas que han quedado sin resolver, lo que estamos buscando es mejor coordinación que más normas, a través del esquema de apoyo a la gestión y el seguimiento a proyectos de interés nacional y estratégicos (Pines) para persuadir en la entidad o empresa que esté atrasada en los cronogramas.

*Artículo publicado inicialmente en la Revista Infraestructura y desarrollo de la Cámara Colombiana de la Infraestructura.

Artículos relacionados

Categorías
Protagonistas
Publicar comentario
Ver comentarios
Sin comentarios

Escribe un comentario

*

*

X