count=
vanalytics=
visitas=
clicks=

Sello colombiano para puente ícono de Estados Unidos

Daniela Moreno, de 28 años, es uno de los cerebros en la construcción del puente Bayonne entre New Jersey y New York, uno de los más representativos...
Daniela Moreno, ingeniera colombiana. Archivo / Particular
Daniela Moreno, ingeniera colombiana. Archivo / Particular

La construcción del puente Bayonne de dos kilómetros de extensión, uno de los más icónicos de New Jersey y Estados Unidos, tiene sello colombiano. Por más de tres años la ingeniera civil Daniela Moreno, una joven de 28 años graduada de la Universidad de los Andes y con maestría en estructuras de la Universidad de Búfalo participó en el proyecto que hoy habla bien del talento del país para adelantar grandes obras de infraestructura.

El primer contacto que Daniela tuvo con el puente Bayonne fue en Tallahassee (Florida), donde estuvo vinculada con una compañía especializada en puentes complejos, que no son los usuales en las carreteras, sino que traen muchos más retos.

“En esta empresa estuve involucrada en este tipo de puentes, que son en concreto postensados y el método de construcción es voladizos sucesivos”, comenta Daniela, al señalar que la firma para la que trabajaba tenía el contrato para los diseños y el soporte de la construcción del puente Bayonne

El Bayonne, que conecta a New Jersey con New York, implicó una serie de retos que, como Daniela dice, “no tienen respuesta en un libro o manual de ingeniería”. Entre ellos estaba usar el mismo arco de acero con el que se erigió el primer puente en 1931 y que le otorgó durante 45 años el título del puente con el arco de acero más largo del mundo.

 
Construcción del puente Bayonne. Archivo / Particular

Construcción del puente Bayonne. Archivo / Particular

“El puente estructuralmente estaba bien, la vida útil por lo general es de 75 años. Lo que pasa es que se debía subir el galibo (alto) para permitir que debajo pasaran los grandes buques Panamax que ahora transitan por el Canal de Panamá, luego de que se terminaran las obras de ampliación”, explica.

De esta manera se llevó al Bayonne de una altura de 213 pies, subió 61 pies. Antes estaba en 152 y para aumentar la capacidad de tráfico y la altura se realizaron muchos refuerzos estructurales al arco por su antigüedad. “Eso también tuvo in impacto positivo en la comunidad porque es un ícono para los ciudadanos, ellos aman su arco”.

Otro de los grandes retos que representó el Bayonne fue la construcción del nuevo puente sobre el viejo, sin que se interrumpiera el tránsito de vehículos mientras se levantaba la nueva estructura. Este proceso se hizo más complejo teniendo en cuenta el poco espacio para ubicar grúas o equipo de construcción.

“Su construcción fue una secuencia, donde una grúa, que se llama viga lanzadora, levanta piezas de concreto prefabricadas y las va organizado en balanceo. Lo increíble de esta grúa es que ella va caminando sobre lo que va construyendo. Esto gustó mucho a los del proyecto porque hay mucha gente que vive debajo del puente y no hay nada de espacio al lado de las columnas donde pueda parquear grúas o equipo de construcción”, dice la ingeniera.

Puente Bayonne. Archivo /Paticular

Puente Bayonne. Archivo /Paticular

Sin embargo, por motivos familiares Daniela tuvo que dejar su trabajo en Tallahassee y radicarse en New York.  En ese momento se vinculó a la firma Parsons, donde por cosas de la vida tuvo la oportunidad de vincularse de nuevo en la construcción del puente por recomendación de su jefe.

“Un día mi jefe estaba hablando con un contratista de la Autoridad Portuaria de Nueva York y Nueva Jersey y le comentó que yo había trabajado en el diseño y la construcción inicial del nuevo Bayonne. Eso fue suficiente para que él le pidiera que trabajara con ellos porque ya estaba familiarizada con el puente”, comenta.

De esta manera, Daniela volvió al proyecto y el año pasado durante seis meses estuvo yendo al puente todos los días religiosamente durante una etapa crítica: la finalización. “Ahora lo que está pasando es que abrieron el puente que va por encima y se está haciendo la demolición del que va por abajo para que en el más corto tiempo posible permitir el acceso de los barcos”.

Daniela Moreno, ingeniera colombiana. Archivo Particular.

Daniela Moreno, ingeniera colombiana. Archivo Particular.

Otros proyectos

Daniela trabaja en Parsons en el departamento de puentes complejos y ahora que ya está dejando el proyecto Bayonne ha empezado a trabajar en la construcción del puente Goethals, puesto en servicio esta semana y que reemplazará al viejo puente de 89 años conecta a Nueva Jersey con Staten Island.

Esta colombiana también trabajó con su primera empresa en el diseño de un puente en Miami, donde se utilizó la viga lanzadora que se está usando en la construcción del Viaducto de la Ciénaga de la Virgen en Cartagena, algo que la enorgullece de Colombia.

Yo trabajé con esa misma grúa que se está usando en Cartagena, es una tecnología muy única. Uno escucha casos y uno sabe dónde pasó. No hay muchas grúas de estas en el mundo”, sostiene al tiempo que comenta que se siente impresionada también con la construcción del puente Pumarejo. “Son dos cosas que a mí me llenan de orgullo”, agrega.

Sobre su futuro, Daniela dice que le gustaría seguir a prendiendo sobre puentes complejos y continuar desarrollando su carrera en el campo técnico para luego en un futuro, por qué no, aportar sus ideas a la ingeniaría del país. Se considera una persona muy artista, amante de los números y de los retos. Y dice que con la ingeniería estructural encontró la combinación perfecta.


Artículos relacionados

Categorías
Protagonistas
Publicar comentario
Ver comentarios
Sin comentarios

Escribe un comentario

*

*

X