count=
vanalytics=
visitas=
clicks=

¿Para cuándo la doble calzada en vía Buga – Buenaventura?

La directora de la CCI Occidente analiza el pasado, presente y futuro de la vía Buga - Buenaventura, clave para el comercio exterior de Colombia...
claudia alvarez
Claudia Álvarez Hurtado, directora de la Cámara Colombiana de la Infraestructura Occidente. Foto: CCI
Share on FacebookGoogle+Tweet about this on TwitterEmail to someone

Luego de 11 años de obras y esfuerzos sucesivos del Gobierno Nacional aún no se avizora cuándo estaría terminado y operando eficientemente el corredor de comercio exterior más importante del país.

En el 2006 se registró una crisis en la operación portuaria luego de que 50 derrumbes obligaran al cierre, durante 46 días, de la vía que comunica con el Pacífico colombiano. La emergencia condujo a contratar de urgencia las obras que permitieran recuperar el corredor e iniciar con la proyección de la doble calzada a lo largo de los 118,4 kilómetros que tiene la vía.

Bajo dos modelos de contratación el Gobierno Nacional emprendió la construcción: desde Citronela hasta Loboguerrero (en sentido Buenaventura – Buga) la vía fue dividida en cuatro tramos y su intervención se convino bajo la modalidad de contrato de obra pública por parte del Instituto Nacional de Vías  (Invías).

Para el tramo Loboguerrero –  Mediacanoa, el entonces Instituto Nacional de Concesiones (INCO) -ahora Agencia Nacional de Infraestructura (ANI)- entregó a la Malla Vial del Valle del Cauca y Cauca la construcción de la nueva calzada del tramo en mención mediante el adicional 13, ampliando el plazo original de la concesión a 50 años. Los trabajos que iniciaron en 2007 debieron estar listos en 2012.

Aunque pareciera que con la contratación de las obras la vía sería intervenida completamente, por fuera quedaron dos tramos importantes del trazado: 15 kilómetros en la zona urbana de la ciudad puerto y 7,4 kilómetros entre Mediacanoa y Buga. Adicionalmente preocupaba a los usuarios de la carretera la falta de mantenimiento de la cazada existente en el tramo que había asumido la concesión, al no estar contemplado en el compromiso contractual.

buga buenaventura

Vía Buga – Buenaventura es una de las más importantes para el comercio exterior. Foto: CCI

Problemas de licencias ambientales, conflictos con las comunidades, invasiones, minería ilegal, compra de predios y presupuestos insuficientes han sido los inconvenientes que se han atravesado a la construcción de la carretera, mientras que la carga que transita por la vía en cerca de 5.000 vehículos diarios correspondiente al 52% de comercio exterior, ha tenido que asumir los retrasos y cierres intempestivos, ocasionando grandes pérdidas para el país.

Pese a los inconvenientes el Gobierno Nacional emprendió acciones que permitieron darle agilidad a las obras. Luego de algunas adiciones presupuestales y contratos nuevos fueron inaugurados 12 túneles con las más altas especificaciones técnicas que evidencia la calidad de la ingeniería colombiana, algunos de los viaductos más largos del país y tramos importantes en doble calzada que ya no están sujetos a situaciones de riesgo por derrumbes. En cerca de $2,2 billones están valorados estos trabajos que han permitido mejorar los tiempos de movilidad.

Con la propuesta de integrar todo el corredor vial y lograr que bajo una sola modalidad de contratación se lleven a cabo las obras que faltan para terminar completamente la doble calzada, la ANI adjudicó en mayo de 2016 una Alianza Público Privada de Iniciativa Privada (APP-IP). La propuesta contempla la inversión de $1,07 billones para la construcción de 26,5 kilómetros de la segunda calzada y $1,98 billones para mantenimiento y operación de los 111 kilómetros de la vía existente durante los 30 años de vigencia.

La puesta en marcha de la APP-IP generó tranquilidad en el sector gremial de la región ante las posibilidades de superar los obstáculos de la vía, por lo que solo restaba esperar que los contratos en ejecución terminaran. Sin embargo, un litigio que se encontraban dirimiendo la ANI y la concesión Malla Vial del Valle del Cauca y Cauca ante un tribunal de arbitramento en Bogotá, fue resuelto mediante un laudo que decretó la  nulidad del adicional 13 del contrato de concesión generando con ello la suspensión de las obras a partir del 6 de diciembre de 2016, fecha desde la cual la construcción de la doble calzada en el sector 1 de Loboguerrero – Mediacanoa debió suspenderse quedando en un limbo jurídico su ejecución.

El represamiento en la vía Buga - Buenaventura afecta el comercio exterior de Colombia. Foto: CCI

El represamiento en la vía Buga – Buenaventura afecta el comercio exterior de Colombia. Foto: CCI

A lo anterior se sumaron, en diciembre de 2016, los inconvenientes originados por derrumbes en el kilómetro 66 en el sector conocido como La Balastrera (zona en la que no existe doble calzada). Lo mismo se registró en el kilómetro 52 donde los deslizamientos también incidieron en el transporte de carga. La situación se repitió en enero y febrero de este año ocasionando incluso la declaratoria de emergencia por parte de la Gobernación del Valle del Cauca. En marzo la vía debió ser nuevamente cerrada, obligando incluso el paso de los vehículos de carga por Cali para tomar la vía que comunica a Dagua con Loboguerrero y conectar posteriormente con Buenaventura.

Desde la concepción misma de la doble calzada, la Cámara Colombiana de la Infraestructura (CCI) Seccional Occidente ha brindado un acompañamiento constante al Gobierno Nacional, en busca de soluciones que le permita al país contar con una vía que responda a las especificaciones que exige un corredor de comercio exterior. En la última etapa el gremio ha formulado alertas frente a la construcción de los taludes en el sector Loboguerrero – Mediacanoa, únicamente intervenidos con corte y empradización, obviando los procesos de estabilización  necesarios en zonas que presentan material fracturado.

La CCI y el Comité Intergremial y Empresarial del Valle expusieron la necesidad de conformar una mesa técnica en la que se evalúe no solo la situación del sector afectado en la actualidad sino toda la vía, con el fin de verificar otros puntos críticos y así anticiparse a cierres intempestivos.

La CCI ha reiterado la importancia de tener en cuenta la experiencia de los trabajos adelantados en el sector de Cisneros – Loboguerrero, a lo largo del cual se solucionaron los problemas de deslizamientos a partir de la construcción sucesiva de túneles y viaductos.

buga buenaventura

El sector de la Balastrera se ha visto afectado por derrumbes de tierra.

¿Para cuándo en doble calzada la vía Buga – Buenaventura?, es la pregunta que se hace la región luego de analizar la historia del corredor vial y detenerse a pensar que aún con la puesta en marcha de la APP-IP, faltan por adelantar consultas a comunidades, compra de predios y gestionar licencias ambientales en los tramos que no han sido intervenidos, así como solucionar los cierres ocasionados por los derrumbes.

Cinco años de construcción ha manifestado la concesión que se tomará para cumplir con el compromiso, por lo que se creería que en 2021 estaría finalizado el corredor. Es decir, nos ha tomado 15 años solucionar una urgencia de país.

Por: Claudia Álvarez Hurtado, directora de la CCI Occidente.

Categorías
Opinión
Publicar comentario
Ver comentarios
Sin comentarios

Escribe un comentario

*

*

X